Cansancio persistente, pérdida de libido, disminución de masa muscular, cambios de ánimo… A partir de los 40-50 años, algunos hombres empiezan a notar síntomas que, en algunos casos, están relacionados con un descenso de la testosterona. La terapia con testosterona (TRT, por sus siglas en inglés) es un tratamiento eficaz pero está indicado en hombres con un hipogonadismo diagnosticado, no simplemente «niveles bajos de testosterona para su edad».
En este artículo repasamos qué es el hipogonadismo, qué papel puede tener la formulación magistral en su tratamiento, qué dice la evidencia y qué preguntas conviene hacerse antes de empezar cualquier tratamiento hormonal.
¿Qué es el hipogonadismo masculino?
Es la incapacidad de los testículos para producir suficiente testosterona y/o espermatozoides, ya sea por un problema testicular (hipogonadismo primario) o por un fallo en el eje hipotálamo-hipofisario que regula esa producción (hipogonadismo secundario).
Se manifiesta con síntomas como disminución de la libido, disfunción eréctil, fatiga, pérdida de masa y fuerza muscular, aumento de grasa corporal, disminución de la densidad ósea o cambios de ánimo.
La guía de práctica clínica de la Endocrine Society (2018) es clara en un punto que conviene subrayar: el diagnóstico de hipogonadismo solo debe establecerse en hombres con síntomas y signos compatibles, junto con concentraciones de testosterona total inequívoca y repetidamente bajas (medidas en ayunas, por la mañana, con un método analítico fiable y confirmadas en una segunda determinación).
La misma guía recomienda no hacer cribado rutinario de hipogonadismo en la población general ni tratar a hombres sanos simplemente por tener cifras algo bajas para su edad.
Esto es relevante porque en los últimos años han proliferado clínicas y proveedores que ofrecen testosterona como un tratamiento «antienvejecimiento» o de mejora del rendimiento sin un diagnóstico riguroso.
Las sociedades científicas insisten en que ese uso no está respaldado por la evidencia y conlleva riesgos innecesarios.
Qué aporta la formulación magistral en la terapia con testosterona
Cuando existe una indicación clara de tratamiento, la testosterona puede administrarse por distintas vías: inyectable, gel o parche transdérmico, o formulaciones orales/bucales. La formulación magistral entra en juego principalmente en:
En el laboratorio de formulación magistral se pueden elaborar geles o cremas transdérmicas a la concentración exacta que el paciente necesita, cuando no coincide con las presentaciones comerciales disponibles.
Se puede realizar un ajuste de dosis en pacientes que necesitan una dosis diferente a la que permiten las presentaciones industriales.
Puede ser útil para preparar formulaciones alternativas en pacientes con intolerancia a excipientes o vehículos de las especialidades comerciales.
Como en el caso de la mujer, es importante ser claros: la molécula (testosterona) es la misma que en las especialidades comerciales; lo que aporta la fórmula magistral es la posibilidad de personalizar la dosis o la forma de aplicación, no una molécula «distinta» o «más natural».
Lo que dice la evidencia sobre beneficios y riesgos
Los ensayos clínicos más robustos —como los Testosterone Trials, un conjunto de ensayos aleatorizados publicado en 2016— muestran que la testosterona mejora de forma modesta la función sexual, la densidad ósea y, en menor medida, algunos aspectos del ánimo en hombres con hipogonadismo confirmado.
Su efecto sobre la masa muscular y la fuerza es más consistente que su efecto sobre la función cognitiva, donde la evidencia es más limitada.
En cuanto a riesgos, la guía de la Endocrine Society recomienda precaución o evitar el inicio de testosterona en hombres con:
-Cáncer de mama o de próstata (o nódulo prostático/PSA elevado sin estudio urológico previo).
-Deseo de fertilidad a corto plazo (la testosterona exógena puede suprimir la espermatogénesis).
-Hematocrito elevado sin estudiar.
-Apnea obstructiva del sueño grave no tratada.
-Insuficiencia cardiaca no controlada o evento cardiovascular reciente.
Por eso el seguimiento con analíticas (testosterona, PSA, hematocrito) a los 3, 6 y 12 meses, y luego de forma periódica, no es un trámite burocrático: es parte del tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué NO es la testosterona?
No es un tratamiento «antienvejecimiento» de eficacia demostrada en hombres sin hipogonadismo.
La testosterona no sustituye cambios de estilo de vida (sueño, ejercicio, control de peso, alcohol) cuando estos son la causa principal de la fatiga o la disminución de la libido.
No debería iniciarse sin un diagnóstico bioquímico confirmado, por mucho que los síntomas sean reales y molestos.
¿Los niveles de testosterona bajan con la edad de forma «normal»?
Sí, existe un descenso progresivo y gradual con la edad, pero eso no equivale automáticamente a hipogonadismo que requiera tratamiento.
El diagnóstico depende de la combinación de síntomas y analítica, no solo de la edad.
¿Puedo pedir testosterona en fórmula magistral sin receta médica?
No. Como cualquier fórmula magistral con principio activo sujeto a prescripción, requiere receta médica.
¿La testosterona en gel es más segura que la inyectable?
No se trata de que una vía sea «más segura» en términos absolutos; cada vía tiene un perfil distinto (picos y valles hormonales en las inyecciones frente a niveles más estables con el gel, riesgo de transferencia cutánea a otras personas con los geles si no se toman precauciones, etc.).
La elección depende de las preferencias del paciente y el criterio médico.
¿La testosterona provoca infertilidad?
La testosterona exógena puede suprimir la producción de espermatozoides al inhibir el eje hormonal que la regula. Es un punto que se debe hablar explícitamente con el médico si existe deseo de paternidad a corto o medio plazo.
¿Cuánto tiempo hay que tomar el tratamiento?
Depende de la causa del hipogonadismo. En algunos casos (por ejemplo, hipogonadismo secundario a una causa reversible) puede ser temporal; en otros, es un tratamiento de mantenimiento a largo plazo con controles periódicos.
¿Qué controles analíticos se hacen durante el tratamiento?
Habitualmente testosterona, hematocrito/hemoglobina y PSA (en hombres mayores de 40-50 años), además de valoración clínica de síntomas, según pauta de tu médico.
El tratamiento con testosterona es eficaz y seguro cuando existe un diagnóstico correcto de hipogonadismo y un seguimiento médico adecuado. Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración individualizada de un profesional sanitario. Si tienes dudas sobre tu tratamiento, consulta con tu médico o con nuestro equipo de farmacéuticos.
Referencias bibliográficas
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