En este artículo veremos las formulaciones magistrales de terapia de reemplazo con testosterona más frecuentes que son elaboradas en los servicios de farmacia por farmacéuticos formulistas.
¿Qué es la terapia de reemplazo con testosterona?
La TRT o Terapia de Reemplazo con Testosterona es la administración de testosterona a hombres con hipogonadismo confirmado para alcanzar concentraciones fisiológicas y mejorar síntomas atribuibles al déficit.
Puede administrarse mediante:
-Geles o soluciones transdérmicas.
-Parches.
-Inyecciones de diferente duración.
-Preparados orales autorizados en determinados países.
-Otras formas farmacéuticas para indicaciones específicas.
La elección depende de la causa, las preferencias del paciente, el coste, la facilidad de uso, la estabilidad de las concentraciones, las posibles reacciones adversas y la disponibilidad de medicamentos autorizados.
¿La testosterona formulada es “bioidéntica”?
La testosterona utilizada farmacológicamente puede tener la misma estructura que la testosterona humana. Sin embargo, la denominación “bioidéntica” no convierte una preparación en más eficaz o segura.
La seguridad depende de:
-La exactitud de la dosis.
-La uniformidad del preparado.
-La absorción.
-El control de las materias primas.
-La indicación correcta.
-El seguimiento analítico y clínico.
Las fórmulas magistrales deben elaborarse con los mismos principios de rigor farmacéutico que cualquier otro medicamento.
Beneficios que pueden esperarse
En hombres con hipogonadismo confirmado, la terapia puede:
-Mejorar el deseo sexual.
-Aumentar las erecciones espontáneas en algunos pacientes.
-Mejorar la masa magra y reducir parcialmente la masa grasa.
-Aumentar la densidad mineral ósea.
-Corregir algunos casos de anemia asociada al déficit.
-Mejorar determinados aspectos del bienestar cuando estaban relacionados con el hipogonadismo.
No todos los síntomas responden de la misma forma. La disfunción eréctil, por ejemplo, suele ser multifactorial y puede requerir tratamiento cardiovascular, psicológico o farmacológico adicional.
| Objetivo | Expectativa razonable |
|---|---|
| Deseo sexual | Puede mejorar si estaba reducido por el déficit de testosterona. |
| Erección | La respuesta es variable y depende también de la salud vascular y metabólica. |
| Masa muscular | Puede aumentar modestamente junto con ejercicio y nutrición adecuados. |
| Fertilidad | La testosterona exógena puede reducirla y no es un tratamiento de fertilidad. |
| Pérdida de peso | No sustituye el tratamiento de la obesidad. |
| Rendimiento deportivo | No es una indicación médica y su uso puede constituir dopaje. |
| Antienvejecimiento | No está indicada para este fin. |
Testosterona y fertilidad: una advertencia esencial
La testosterona administrada desde el exterior reduce la producción de LH y FSH. Como consecuencia, puede disminuir notablemente la producción de espermatozoides y reducir el volumen testicular.
Un hombre que desea tener hijos a corto o medio plazo debe comunicarlo antes de iniciar el tratamiento.
En función de la causa, el especialista puede valorar estrategias que estimulen la producción hormonal propia en lugar de administrar directamente testosterona.
Riesgos y efectos adversos
Entre los posibles efectos adversos se encuentran:
- Aumento del hematocrito o eritrocitosis.
- Acné y piel grasa.
- Retención de líquidos.
- Aumento o sensibilidad mamaria.
- Disminución de la producción de espermatozoides.
- Reducción del volumen testicular.
- Empeoramiento de determinados síntomas urinarios.
- Reacciones cutáneas en el lugar de aplicación.
- Transferencia accidental de geles a otras personas.
La elevación excesiva del hematocrito es uno de los efectos que requiere mayor vigilancia, ya que aumenta la viscosidad sanguínea y puede obligar a reducir la dosis, cambiar la vía o suspender temporalmente el tratamiento.
Testosterona y próstata
Antes de iniciar el tratamiento se debe valorar la salud prostática según la edad, los antecedentes y el riesgo individual. En muchos hombres esto incluye exploración clínica y determinación de PSA.
La terapia no debe iniciarse ante un PSA sospechoso, un nódulo prostático o síntomas que puedan indicar una patología relevante.
La evidencia actual no demuestra que la testosterona correctamente indicada cause por sí sola cáncer de próstata, pero puede estimular tejido prostático y exige vigilancia.
Un hombre con cáncer de próstata activo o antecedente tratado necesita valoración urológica especializada.
Testosterona y riesgo cardiovascular
La relación entre testosterona y enfermedad cardiovascular ha sido objeto de debate. Los estudios más recientes aportan cierta tranquilidad para hombres correctamente seleccionados y tratados dentro de rangos fisiológicos, pero no permiten considerar el tratamiento exento de riesgo.
Antes de prescribir deben evaluarse hipertensión, tabaquismo, diabetes, colesterol, obesidad, apnea del sueño y antecedentes cardiovasculares. La testosterona no sustituye el control de estos factores.
¿Qué controles son necesarios?
Antes de iniciar el tratamiento pueden valorarse:
- Dos determinaciones matutinas de testosterona.
- LH, FSH y, cuando corresponda, prolactina.
- Hemograma y hematocrito.
- PSA y evaluación prostática según edad y riesgo.
- Función hepática y perfil metabólico cuando estén indicados.
- Tensión arterial, peso y perímetro abdominal.
- Riesgo cardiovascular.
- Calidad del sueño y posible apnea.
- Deseo reproductivo.
Después de iniciar la terapia deben revisarse la respuesta, los niveles de testosterona, el hematocrito, la próstata según corresponda, los efectos adversos y la correcta utilización del medicamento.
Si las concentraciones se normalizan pero no existe mejoría clínica tras un periodo razonable, debe reconsiderarse si los síntomas estaban realmente causados por el déficit hormonal.
Formulación magistral de Terapia de Reemplazo con Testosterona
En una fórmula magistral de testosterona, pequeños errores en la pesada, homogeneización o dosificación pueden tener consecuencias clínicas.
El farmacéutico garantiza la trazabilidad, la calidad de las materias primas, la uniformidad, la compatibilidad del envase y la información necesaria para el uso seguro.
También puede revisar:
- La cantidad exacta que libera cada pulsación o medida.
- La zona y frecuencia de aplicación.
- Las condiciones de conservación.
- La prevención de transferencias accidentales.
- La existencia de otros medicamentos que contengan testosterona.
- Los signos que requieren derivación al médico.
Uso seguro de geles y fórmulas transdérmicas
Las preparaciones transdérmicas deben administrarse exactamente en la cantidad y zona indicadas. Una aplicación incorrecta puede modificar la absorción.
Para reducir el riesgo de transferencia:
- Lavarse las manos después de la aplicación.
- Dejar secar completamente la zona.
- Cubrir la zona con ropa cuando así se indique.
- Evitar el contacto piel con piel con mujeres y niños durante el periodo recomendado.
- Lavar la zona antes de un contacto cutáneo previsible.
La exposición accidental repetida puede provocar signos de androgenización en mujeres o niños y debe consultarse.
Preguntas frecuentes sobre testosterona y formulación magistral
¿Es normal que la testosterona disminuya con la edad?
Puede disminuir progresivamente, pero el envejecimiento por sí solo no justifica el tratamiento. La terapia se reserva para casos con criterios clínicos y analíticos.
¿La testosterona mejora siempre la erección?
No. Puede ayudar cuando existe hipogonadismo, pero la disfunción eréctil también depende de la circulación, la diabetes, los medicamentos, el estado psicológico y otros factores.
¿Sirve para combatir el cansancio?
Solamente si el cansancio está realmente relacionado con un déficit confirmado. El cansancio aislado no permite diagnosticar hipogonadismo.
¿Ayuda a adelgazar?
No es un tratamiento para la obesidad. Puede modificar modestamente la composición corporal en hombres hipogonádicos, pero requiere alimentación adecuada, ejercicio y control metabólico.
¿Puedo utilizarla para ganar músculo?
No debe emplearse con fines estéticos o deportivos. Las dosis suprafisiológicas aumentan los riesgos y pueden constituir dopaje.
¿La testosterona causa infertilidad?
Puede reducir intensamente la producción de espermatozoides y, en algunos casos, provocar azoospermia mientras se utiliza.
¿La fertilidad se recupera al suspenderla?
Con frecuencia mejora, pero la recuperación puede tardar meses y no está garantizada en todos los pacientes.
¿Una fórmula magistral funciona mejor que un gel comercial?
No necesariamente. Su ventaja es la adaptación a una necesidad concreta, no una superioridad general.
¿Qué es mejor, gel o inyección?
Depende del paciente. Los geles proporcionan una administración diaria y las inyecciones tienen perfiles de liberación diferentes. La elección debe individualizarse.
¿Puede transferirse el gel a mi pareja?
Sí. Deben respetarse las medidas de lavado, secado, cobertura y prevención del contacto directo.
¿Qué ocurre si un niño toca la zona?
Debe lavarse la piel expuesta con agua y jabón y solicitar consejo sanitario, especialmente si la exposición se repite o aparecen signos como vello precoz o acné.
¿La testosterona puede aumentar el PSA?
Puede producir cambios en el PSA. Un aumento significativo debe estudiarse y no atribuirse automáticamente al tratamiento.
¿Por qué se controla el hematocrito?
Porque la testosterona puede aumentar la producción de glóbulos rojos. Si el hematocrito se eleva demasiado, aumenta el riesgo de complicaciones.
¿Puede empeorar la apnea del sueño?
Puede agravarla en algunos pacientes. Los ronquidos intensos, las pausas respiratorias y la somnolencia diurna deben evaluarse.
¿Puedo usar DHEA en lugar de testosterona?
No son equivalentes. La DHEA no debe emplearse como sustituto automático ni como suplemento antienvejecimiento sin indicación y seguimiento.
¿Hay que tomarla para siempre?
Depende de la causa. Algunos hipogonadismos orgánicos requieren tratamiento prolongado. En causas funcionales puede ser posible mejorar al tratar el problema de base.
¿Qué ocurre si dejo de utilizarla?
Los niveles pueden volver a su situación previa y reaparecer los síntomas. La suspensión debe comentarse con el médico.
Conclusión
La terapia con testosterona puede ser beneficiosa en hombres con hipogonadismo confirmado, pero no debe utilizarse como respuesta automática al cansancio, al envejecimiento o a un resultado aislado.
El diagnóstico requiere síntomas compatibles, mediciones repetidas y estudio de la causa. También es imprescindible valorar la fertilidad, el hematocrito, la próstata, el riesgo cardiovascular y la presencia de apnea del sueño.
La formulación magistral puede aportar una personalización útil cuando los medicamentos autorizados no cubren una necesidad concreta. Su uso debe apoyarse en una prescripción detallada, una elaboración farmacéutica rigurosa y un seguimiento clínico que mantenga la testosterona dentro de concentraciones fisiológicas.
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